En 1983, Wang Zhanfeng dejó el sector hotelero y volvió a su lugar de origen para restaurar las montañas de Youyu, ubicadas en el norte de China. Lo hizo en un territorio afectado por la erosión, la carencia de vegetación y la expansión de las dunas.
Durante los siguientes 43 años, Wang se enfocó en plantar árboles, restaurar el suelo y preservar el agua en el valle de Shipaogou. Su labor formó parte de un proceso gradual que modificó el paisaje de todo el condado.
Según los datos presentados, la cobertura forestal de Youyu aumentó de apenas 0.3% a casi 57%. Este caso es reconocido como un ejemplo destacado en la lucha contra la desertificación.
Así lucía la zona cuando Wang inició
Al llegar a Shipaogou, Wang encontró rocas, arena y pendientes erosionadas. Las lluvias arrastraban la tierra a través de las grietas en las montañas, mientras que los vientos fuertes extendían la degradación del suelo.
Por ello, su primera labor no fue solo plantar árboles.
Wang empezó a levantar pequeñas represas para frenar el agua, mantener la humedad y evitar que la tierra fértil fuera arrastrada.
En los años iniciales también construyó una cabaña en las montañas, donde residía durante las temporadas aptas para trabajar y volvía a zonas habitadas en invierno.
Llevaba las plantas a las laderas y experimentaba con diferentes especies y técnicas de cultivo para identificar las que resistieran las duras condiciones del entorno.
Un problema que afectaba a todo Youyu
La labor de Wang se desarrolló en medio de un proceso de reforestación que ya llevaba décadas en la región.
A finales de los años cuarenta, la cobertura forestal de Youyu representaba apenas 0.3% de la superficie. La erosión y la expansión de las dunas ponían en riesgo las tierras agrícolas y las viviendas.
Por ejemplo, en Huangshawa, las áreas arenosas se extendían por cerca de 20 kilómetros.
La recuperación comenzó mucho antes de que Wang iniciara su trabajo.
En 1956, más de mil pobladores participaron en una campaña donde se plantaron más de 90,000 árboles.
Desde el principio, el proceso enfrentó las dificultades del terreno. En una ocasión, nueve días consecutivos de vientos intensos arrancaron muchos árboles jóvenes.
A pesar de esos primeros tropiezos, las campañas siguieron adelante y con el tiempo se desarrollaron técnicas de reforestación adaptadas a las condiciones locales.
Wang inició su proyecto en 1983
El proyecto personal de Wang comenzó cuando las autoridades locales implementaron un sistema para que las familias gestionaran pequeñas cuencas hidrográficas deterioradas y trabajaran en su restauración.
Cerca de 3,900 familias asumieron la administración de alrededor de 2,000 pequeñas cuencas.
Wang eligió Shipaogou porque conocía bien el territorio desde niño. Para restaurar las montañas, decidió invertir sus ahorros personales y dedicar su esfuerzo a la zona.
El propósito no era solo cubrir las laderas con árboles, sino también mejorar el suelo y conservar el agua.
De un terreno erosionado a un área cultivada
Con el crecimiento de la vegetación, las condiciones del terreno y el acceso al agua comenzaron a mejorar.
Wang recuperó tierras de cultivo irrigadas y plantó árboles frutales, como albaricoqueros. Además, colaboró en la construcción de pequeños embalses.
El paisaje fue transformándose de forma gradual.
Las zonas afectadas por la erosión empezaron a combinarse con bosques, parcelas de cultivo y áreas productivas.


