La habilidad de formar una “U” o “taquito” con la lengua ha sido analizada por profesionales en psicología y neuropsicología. Aunque tradicionalmente se creía que este rasgo dependía únicamente de la herencia genética, investigaciones recientes indican que esta destreza va más allá de lo biológico y revela aspectos sobre la relación entre el cerebro, la motricidad fina y ciertos rasgos de personalidad.
Los estudios sobre conducta y procesos cognitivos indican que realizar este movimiento requiere un control neuromuscular preciso asociado a regiones cerebrales implicadas en la resolución de problemas, el pensamiento innovador y la flexibilidad cerebral. Además, la manifestación o desarrollo de esta capacidad suele coincidir con perfiles que evidencian perseverancia, adaptabilidad y un enfoque analítico para enfrentar retos diarios.
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¿Qué rasgos de personalidad se relacionan con esta habilidad?
El estudio del comportamiento ligado a este gesto revela diversas particularidades en la manera de relacionarse y procesar la información. Entre las cualidades más sobresalientes están:


