¿Sabías que el mes de agosto es llamado “Hongosto” por la abundancia de lluvias, la humedad elevada y las temperaturas templadas que alcanzan su punto máximo en esta temporada? Estas condiciones brindan el ambiente ideal para que surjan y crezcan numerosos hongos silvestres.
Por otro lado, el vocablo “Hongosto” resulta de la unión de las palabras “hongo” y “agosto”, ya que en este mes es cuando se presenta la mayor proliferación de estos organismos. Según especialistas de la UNAM, los hongos pertenecen a un reino distinto al de las plantas y animales, llamado reino Fungi.
Asimismo, ¿sabías que los hongos comestibles contienen una gran cantidad de proteínas, carbohidratos y vitaminas? Se pueden preparar de múltiples formas, incluyendo sopas, ensaladas, guisos y otros platillos. Aquí te presentamos 5 tipos de hongos y cómo puedes cocinarlos
5 Hongos clásicos para consumir
Los champiñones pueden prepararse de formas muy fáciles y sabrosas. Entre las técnicas más comunes están salteados, al ajillo o con crema.
El portobello se puede cocinar a la plancha, a la parrilla o al horno. Es perfecto para rellenar o para usar como alternativa a la carne en hamburguesas.
Las setas son ideales para saltear al ajillo, hacer una tinga o preparar al estilo “carnitas”.
Este hongo se prepara de manera tradicional. Para una receta clásica y deliciosa, se sofríe cebolla y ajo picados en aceite o mantequilla; después, se incorpora el huitlacoche fresco con un poco de epazote y sal. Se cocina a fuego medio durante unos 5 a 10 minutos, hasta que esté tierno sin secarse.
Otra forma común de disfrutarlo es en quesadillas.
El hongo shiitake se consume mayormente cocido, especialmente salteado, en sopas o guisos. Es importante comerlo cocinado y evitar consumirlo crudo para prevenir posibles irritaciones en la piel.


