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Por casi diez años, investigadores y ecologistas realizaron una de las mayores iniciativas de recuperación ambiental a nivel global.

Para proteger especies exclusivas de las Islas Galápagos, erradicaron más de 140 mil cabras invasoras usando helicópteros, cazadores y cabras con radiotransmisores.

Con el paso del tiempo, los ecosistemas comenzaron a mostrar signos de recuperación que aún persisten.

Las islas Galápagos son hogar de algunas de las criaturas más icónicas del mundo. Sin embargo, durante muchos años enfrentaron una amenaza que no era propia del archipiélago: las cabras domésticas introducidas por el hombre.

Estos animales fueron liberados hace siglos por navegantes, piratas y balleneros para tener una fuente de alimento durante sus travesías. Lo que empezó como una práctica habitual terminó siendo un serio problema ambiental.

Sin depredadores naturales y rodeadas de plantas que nunca evolucionaron para tolerar el pastoreo de mamíferos grandes, las cabras se multiplicaron descontroladamente hasta modificar el paisaje de varias islas.

Según datos del Parque Nacional Galápagos, la Fundación Charles Darwin y estudios científicos sobre el Proyecto Isabela, la restauración del ecosistema arrancó con una operación entre 1997 y 2006, considerada una de las campañas más relevantes en la erradicación de mamíferos invasores a nivel mundial.

¿Por qué las cabras eran un problema en Galápagos?

Las islas Santiago, Pinta y el norte de Isabela fueron algunas de las áreas más afectadas.

Las cabras:

Uno de los escenarios más graves fue el volcán Alcedo, en el norte de Isabela, donde el número de cabras llegó a estimarse en cerca de 100 mil ejemplares.

El daño al ecosistema ponía en peligro directo a especies exclusivas de Galápagos.

¿Cuántas cabras se eliminaron?

Se suele mencionar que la campaña erradicó 200 mil o hasta 250 mil cabras.

Sin embargo, los estudios científicos que documentaron el Proyecto Isabela confirman la eliminación de más de 140 mil ejemplares en unas 500 mil hectáreas.

Las cifras más altas corresponden a estimaciones iniciales sobre la población, pero no reflejan el número oficial de animales removidos durante la operación.

¿Cómo lograron encontrar hasta la última cabra?

Al comenzar el proyecto, los equipos usaron técnicas tradicionales.

Participaron:

Esta táctica ayudó a disminuir la población rápidamente.

El desafío apareció cuando solo quedaban ejemplares aislados escondidos en barrancos, campos de lava y áreas con vegetación espesa.

Los científicos sabían que dejar con vida apenas una pareja podía permitir que la población resurgiera en pocos años.