Lo que parecía un obsequio adquirido durante la pandemia terminó transformándose en un pleito que aún no se ha resuelto. Un mexicano compró por 2 mil pesos una obra firmada por Leonora Carrington en Facebook Marketplace, sin imaginar que años más tarde sería certificada como original y quedaría en medio de una controversia que ha detenido su venta por millones de pesos.
Según datos de El País, el comprador encontró la pintura mientras buscaba un detalle para su esposa, amante de los gatos. En ese momento desconocía la carrera de la artista y el posible valor de la obra. Al descubrir la firma de Carrington, se comunicó con la Fundación Leonora Carrington, que lo remitió a la Galería de Arte Mexicano (GAM) para que evaluaran la pieza.
Tras varias semanas de estudio, la GAM determinó que el gouache era una creación genuina de Leonora Carrington y certificó que formaba parte de la serie de diseños de sombreros elaborados para la Galería Pierre de París en 1952. Este certificado permitió que la obra se ofreciera en diversas casas de subastas.
La primera oferta provino de Morton Subastas, que propuso 460 mil pesos, monto que el dueño rechazó al considerar que el valor real era superior. Más tarde, Sotheby’s sugirió iniciar una subasta con un precio base de 180 mil dólares, equivalente a más de 3 millones de pesos, pero la venta fue detenida tras la notificación de la Fundación Leonora Carrington, dirigida por Gabriel Weisz, hijo de la artista, indicando que la transacción no contaba con autorización.
Esta situación se repitió en otra casa de subastas, donde la obra fue tasada en 125 mil dólares. Según el propietario, la intervención de la fundación volvió a impedir la venta, a pesar de contar con el certificado expedido por la Galería de Arte Mexicano.
Frente a esto, el dueño de la pintura interpuso una demanda por daño moral, argumentando que el bloqueo de dos operaciones le generó pérdidas económicas. El conflicto sigue abierto y mantiene paralizada la venta de una obra cuya autenticidad fue avalada por una de las galerías más reconocidas de México, mientras continúa el desacuerdo con el heredero de Leonora Carrington sobre su comercialización.


