El estrés, las largas horas frente a la computadora y el uso constante del móvil suelen manifestarse físicamente. Una de las molestias más comunes es la rigidez en cuello, hombros y espalda.
Ante esta situación, muchas personas optan por un masaje descontracturante o de tejido profundo, pensando que una presión más intensa aliviará la tensión más rápido. Sin embargo, la evidencia actual no ha establecido que exista un masaje superior para todos.
Según el Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral de Estados Unidos, el masaje puede brindar alivio momentáneo para ciertos dolores en cuello, hombros y espalda. No obstante, las investigaciones que comparan diferentes técnicas no son suficientes para afirmar que una sea mejor que otra.
¿Qué tipo de masaje es más adecuado para el estrés muscular?
Cuando la incomodidad está relacionada con fatiga, estrés o mantener una misma postura por mucho tiempo, una opción práctica es iniciar con un masaje terapéutico con presión suave o moderada, que se adapte a la sensibilidad individual.
Este puede ser un masaje sueco o clásico, que emplea movimientos continuos para trabajar los tejidos blandos, o un masaje clínico focalizado en áreas específicas de tensión. Ambas técnicas pueden aplicarse en cuello, hombros, parte superior de la espalda y zona lumbar.
No solo el nombre del masaje importa; también es esencial que la presión sea cómoda, que el paciente pueda expresar cualquier incomodidad y que el terapeuta identifique el lugar exacto del dolor.
En palabras simples: el masaje más apropiado no es el más intenso, sino el que disminuye la rigidez sin generar dolor fuerte, hematomas o mayor inflamación.
¿Puede el masaje sueco aliviar la tensión en cuello y espalda?
El masaje sueco o clásico es una de las técnicas más populares. Se caracteriza por movimientos largos, amasamientos y presión gradual sobre los músculos.
Este masaje suele ser adecuado cuando se siente fatiga, pesadez o tensión generalizada. Su propósito no es forzar los tejidos ni “romper” contracturas, sino promover la relajación y trabajar los músculos de forma gradual.
Mayo Clinic señala que un terapeuta entrenado puede aplicar presión y amasar suavemente los músculos del cuello y hombros, lo que podría reducir la rigidez y el dolor, especialmente en casos de tensión prolongada.
¿Es el masaje de tejido profundo más efectivo?
El masaje de tejido profundo implica una presión más fuerte y movimientos dirigidos a capas musculares profundas. Algunas personas encuentran alivio tras esta técnica, sobre todo si presentan zonas de tensión persistente.
No obstante, una mayor presión no garantiza mejores resultados. El Centro Nacional de Salud Complementaria e Integral advierte que, aunque poco frecuentes, se han reportado lesiones nerviosas, fracturas y otros efectos serios tras masajes intensos. Algunos de estos casos involucraron técnicas de tejido profundo o pacientes con mayor riesgo de lesión.


