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MÉXICO.- La cita “Criticar al César no es criticar a Roma. Criticar a un gobierno no es criticar a un país” suele relacionarse con Elena Poniatowska por encontrarse en La noche de Tlatelolco, uno de los textos más relevantes sobre el movimientos estudiantiles de 1968 en México. No obstante, el texto mismo atribuye la frase a Carlos Fuentes, en una entrevista con el periodista Guillermo Ochoa publicada en Excélsior el 4 de marzo de 1969.

Este dato proviene de La noche de Tlatelolco: testimonios de historia oral, libro lanzado por Elena Poniatowska en 1971, donde recopiló testimonios de estudiantes, intelectuales, familiares, periodistas y ciudadanos que formaron la memoria colectiva del 2 de octubre de 1968.

La exactitud es crucial porque la fuerza de la frase no disminuye al ser atribuida a Fuentes dentro de un texto de Poniatowska. Por el contrario: facilita la comprensión del propósito del libro. La noche de Tlatelolco no se expresa a través de una sola voz, sino de muchas. Su importancia radica en recopilar relatos que muestran cómo se vivió, denunció y rememoró un período marcado por la protesta ciudadana, la represión y la lucha por la verdad.

¿Qué implica “Criticar al César no es criticar a Roma”?

La expresión diferencia dos conceptos que suelen mezclarse en situaciones de conflicto político: el gobierno no es equivalente al país.

Por ello, la expresión completa funciona como una defensa del derecho a la crítica ciudadana: criticar a quienes están en el poder no significa rechazar a la patria.

En términos simples, una persona puede querer, respetar o proteger a su nación y al mismo tiempo exigir responsabilidades a sus gobernantes. Puede señalar fallos, abusos o decisiones públicas sin que eso implique ser enemigo del país.

Esa es la fuerza del enunciado: recuerda que cuestionar al poder también puede representar un compromiso social.

¿Por qué se vincula la frase con Elena Poniatowska?