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Los millones de seguidores del encantador chimpancé Punch, conocido por sus graciosas expresiones y notable inteligencia que lo hicieron viral en redes sociales de Asia y otras regiones, podrían dejar de ver sus videos próximamente.

Las administraciones del zoológico japonés donde habita han emitido una alerta severa: consideran eliminar definitivamente la posibilidad de grabar y tomar fotografías de Punch ante el desorden causado por turistas y cazadores de likes.

El incidente final ocurrió esta semana, cuando un grupo de visitantes rompió las reglas de seguridad e ingresó al área restringida del recinto con la intención exclusiva de obtener tomas cercanas para aumentar su popularidad en redes como TikTok e Instagram.

El día del descontrol: así fue la irrupción en el recinto

De acuerdo con informes del personal del zoológico, varios turistas ignoraron las barreras de protección y señales de “Prohibido pasar” para acercarse apenas unos centímetros al vidrio protector.

Equipados con palos para selfies y potentes luces, los intrusos comenzaron a gritar y golpear la estructura intentando provocar una reacción de Punch frente a las cámaras.

El equipo de seguridad tuvo que actuar rápidamente para expulsar a los invasores. Aunque el primate no sufrió heridas físicas, los veterinarios indicaron que Punch evidenció altos niveles de estrés, agresividad y confusión a causa del ruido y la invasión de su espacio.

Datos clave sobre la crisis en el hábitat de Punch:

De la popularidad digital al maltrato animal

El fenómeno de Punch ha alcanzado tal magnitud que el zoológico se ha visto sobrepasado. Lo que empezó como una forma de mostrar la inteligencia del animal se transformó en un foco de “sobreturismo digital”.

Los responsables del parque indicaron que la salud y el bienestar del primate son prioritarios sobre cualquier moda en internet.

“La prioridad es el bienestar de Punch. Si para protegerlo y mantenerlo tranquilo debemos prohibir el uso de teléfonos y cámaras dentro del parque, lo haremos sin dudar”, afirmó un vocero del zoológico.

Si la medida se concreta, el zoológico japonés instalará sensores y contará con personal encubierto para confiscar dispositivos o impedir el ingreso definitivo a quienes intenten filmar al famoso chimpancé.

La reacción en redes sociales

La noticia ha provocado una ola de enojo mundial. Bajo hashtags como #SavePunch y #RespectPunch, miles de usuarios en todo el mundo demandan sanciones severas para los turistas negligentes y respaldan la decisión del zoológico, lamentando que “por la irresponsabilidad de unos pocos, internet podría perder a uno de sus personajes más queridos”.

Este episodio reabre el debate sobre los límites del turismo digital y la influencia de los influencers de viajes: ¿vale más un video viral de 15 segundos en TikTok que la salud mental de un ser vivo? Por ahora, el futuro en línea de Punch está en incertidumbre.