La escena parece sacada de un anuncio publicitario: Fernando Alonso manejando el Papamóvil, desplazándose entre miles de espectadores durante una visita del Papa.
No llegó a concretarse, aunque estuvo muy cerca de considerarse. La iniciativa se planteó en 2011, fue descartada por el Vaticano y, tras más de diez años, vuelve a tomar relevancia con la próxima visita del Papa a España en 2026.
La propuesta que sorprendió al Vaticano en 2011
Al preparar la visita de Benedicto XVI a España en 2011, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), surgió una idea poco convencional: que Fernando Alonso fuera quien condujera el Papamóvil.
Yago de la Cierva, responsable de coordinar aquel evento, contó recientemente cómo se planteó la idea:
Además, el momento parecía propicio: la Fórmula 1 estaba en pausa por vacaciones y el piloto español, entonces estrella de Ferrari, tenía tiempo libre antes del Gran Premio de Bélgica.
La respuesta del Vaticano: protocolo por encima del espectáculo
La Santa Sede reaccionó de forma rápida y sin opciones de debate. El propio Yago de la Cierva relató que intentó defender la idea:
No obstante, la contestación fue rotunda:
El Vaticano aplica normas muy estrictas en materia de seguridad. El conductor del Papamóvil tiene que ser un miembro activo de las fuerzas de seguridad del país anfitrión, sin excepciones, incluso cuando se trate de una personalidad como Fernando Alonso.
¿Se intentará de nuevo en 2026?
La historia no concluyó en 2011. De cara a la próxima visita del Papa León XIV a España, programada del 6 al 12 de junio de 2026, la idea volvió a salir a la luz.
Yago de la Cierva confirmó que se buscarán innovaciones dentro del programa:
El lema del evento será “Alzad la mirada” (Jn 4,35), con una identidad visual centrada en figuras humanas y una silueta de la Virgen.
Aunque no hay anuncios oficiales sobre modificaciones en el protocolo, solo el hecho de reconsiderar la idea ha generado debate en redes, donde la mezcla entre automovilismo y fe llama mucho la atención.



