En Accra, donde el crecimiento urbano supera a la construcción formal, la crisis de vivienda se ha transformado en un problema estructural. Cada año la capital de Ghana recibe nuevos habitantes, mientras la oferta habitacional no alcanza a cubrir la demanda y los asentamientos informales continúan creciendo.
Según datos de CPG, el empresario Nelson Butzen optó por modificar su negocio: dejó de fabricar bolsas para elaborar ladrillos a base de plástico reciclado y arena, con el objetivo de solucionar dos problemáticas urbanas a la vez: la acumulación de residuos y el elevado costo de la vivienda.
¿Cuál es el proceso para transformar el plástico en ladrillos?
La técnica combina reciclaje industrial con métodos constructivos:
Las máquinas producen hasta 25 ladrillos por hora, y cada pieza contiene cerca de .
El diseño incluye ranuras y un agujero central, pensados para optimizar el aislamiento térmico, fundamental en una ciudad con temperaturas altas gran parte del año.
¿Qué repercusiones tiene en el empleo y en la limpieza de la ciudad?
La compañía emplea a más de 300 personas encargadas de la recolección y clasificación de plásticos. El pago por kilo fomenta la retirada de basura en calles y canales.
En áreas como Nima, uno de los sectores con mayor densidad poblacional, la acumulación de desechos es habitual. Cada ladrillo fabricado representa menos plástico en el entorno urbano y una mejora palpable en la higiene.
¿Estas viviendas realmente son más económicas?
El argumento principal del proyecto es financiero: las casas construidas con estos bloques pueden costar hasta un 33% menos que las elaboradas con técnicas convencionales.
La disminución en costos se explica por:



