MÉXICO-. Salomón, el Templo y la masonería: imágenes bíblicas interpretadas fuera de su eje
La masonería se presenta habitualmente como una hermandad filosófica que impulsa la mejora moral del individuo a través de símbolos y alegorías.
Aunque no se define como una religión, gran parte de su simbología tiene su origen en personajes y narrativasbíblicos, reinterpretados desde una perspectiva simbólica y esotérica.
Entre sus iconos recurrentes destacan el rey Salomón, Hiram Abiff y el Templo de Jerusalén, símbolos que, dentro del texto bíblico, poseen un significado definido y profundamente teológico.
La diferencia aparece cuando estos símbolos se adoptan sin el Dios que les dio sentido, desplazando el núcleo del relato hacia el ser humano y su propia edificación interna.
Salomón: sabiduría otorgada, no conseguida
En la Biblia, Salomón no se presenta como un sabio por mérito propio ni como un conocedor de artes ocultas.
Su sabiduría es expresamente concedida por Dios tras una súplica humilde:
“Concede a tu siervo un corazón entendido para juzgar a tu pueblo” (1 Reyes 3:9).
La Escritura enfatiza que sin esa donación divina, Salomón no habría podido gobernar ni supervisar la construcción del Templo.
Con el paso del tiempo, su figura fue envuelta en una mística ajena al relato bíblico, llegando a ser descrito como mago o hechicero.
No obstante, el texto sagrado es claro: su grandeza no reside en saberes ocultos, sino en una sabiduría concedida. Su caída fue también humana y moral.


