El vapeo se presenta frecuentemente como una alternativa menos perjudicial que fumar tabaco. No obstante, las investigaciones científicas actuales no respaldan esta percepción. Expertos y autoridades sanitarias advierten sobre sus peligros y coinciden en que abandonar esta práctica es fundamental para preservar la salud.
La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) señala que los cigarrillos electrónicos suponen riesgos significativos y recalca la importancia de dejar de vapear. Antoni Baena, docente y especialista en tabaquismo de esta entidad, explica claramente el problema: “No hay evidencia científica que avale que el cigarrillo electrónico sea menos dañino, por diversos motivos”.
¿Por qué el vapeo genera inquietud entre los profesionales?
El comienzo de un nuevo año suele motivar cambios personales. Entre ellos, dejar de fumar o vapear es una prioridad. Este interés aumenta en paralelo con el crecimiento del uso de cigarrillos electrónicos y la información sobre sus riesgos confirmados.
Aunque faltan estudios a largo plazo, la evidencia disponible señala que vapear expone al cuerpo a sustancias potencialmente nocivas. Por eso, la UOC enfatiza que no debe considerarse una práctica segura.
¿Qué ingredientes tienen los cigarrillos electrónicos?
Los cigarrillos electrónicos contienen fundamentalmente:
Durante el calentamiento se generan compuestos como formaldehídos, acetaldehídos y acroleínas, clasificados como cancerígenos o tóxicos para los pulmones.
Además, hay más de 15.500 saborizantes. Al descomponerse por el calor, varios producen aldehídos peligrosos. Por ejemplo, el mentol puede inhibir el reflejo de la tos, lo que aumenta el riesgo tanto para el vapeador como para quienes inhalan el vapor de forma pasiva, conocidos como vapeadores pasivos.
¿El vapeo contribuye a dejar de fumar?
Una creencia frecuente es que el vapeo ayuda a abandonar el tabaco. Según la UOC, esto no es cierto. Antoni Baena es contundente: “No facilitan dejar de fumar, sino que promueven el consumo dual”. Es decir, muchas personas terminan usando ambos productos simultáneamente.
Ocho pasos respaldados por la ciencia para dejar el vapeo
No hay soluciones inmediatas ni fórmulas mágicas. La UOC aconseja métodos con base científica. Antoni Baena sugiere ocho pasos prácticos:
Cinco motivos principales para dejar de vapear
La UOC sintetiza en cinco puntos las razones fundamentales para abandonar este hábito:
Vapeo y jóvenes: una puerta hacia el tabaquismo
El uso de cigarrillos electrónicos ha aumentado paralelamente, especialmente entre adolescentes. El informe Estudes y otros estudios respaldados por la UOC revelan que el 54.6% de estudiantes entre 14 y 18 años ha probado el vapeo.



