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MÉXICO-. Finalmente, una de las dudas más persistentes sobre Zapping Zone y sus exconductores, Carla Medina y Roger González, fue aclarada en una reciente aparición en un podcast.

Este emblemático espacio de Disney Channel, que dejó huella en toda una generación en Latinoamérica, se distinguía por sus actividades interactivas, concursos, juegos y las conocidas llamadas telefónicas que permitían a niños de diversos países participar para ganar premios y compartir con los presentadores.

Por mucho tiempo, el público se cuestionó si aquellas llamadas eran genuinas o si se trataba de una producción arreglada previamente.

Cómo se gestionaban las llamadas en Zapping Zone

En la charla, Carla y Roger aclararon que las llamadas sí eran reales, aunque el mecanismo detrás era más elaborado de lo que se veía en pantalla.

Revelaron que el programa estaba grabado con anticipación, varias jornadas antes de su emisión.

El teléfono que aparecía en pantalla no era atendido por ellos directamente, sino que funcionaba como una buzón de voz automático.

Los niños interesados tenían que dejar su nombre, edad, país y un número para contacto.

Después, una productora escuchaba numerosos mensajes de toda América Latina para elegir a los participantes.

“La productora revisaba las grabaciones de todos los niños de Latinoamérica que quedaban. En ocasiones no dejaban los datos completos o escribían mal el número”, explicaron.

Cuando escogían a alguien, el equipo trataba de llamar a los teléfonos fijos, ya que en esa época los celulares aún no eran tan comunes.

“Llamaban a la casa y contestaba mamá, papá o a veces nadie porque eran las seis de la mañana”, recordaron.

También mencionaron que muchos niños eran despertados para jugar, lo que complicaba que comprendieran bien las instrucciones de los juegos.

“Los que lograron ganar el Stop, mis respetos. De verdad me quito el sombrero”, añadió Roger entre risas.

Los premios sí se entregaban

Otro punto hablado fue la repartición de premios, tema que también generó incertidumbre entre los seguidores.

Ambos presentadores afirmaron que los obsequios sí llegaban a los ganadores, aunque en ocasiones podían demorarse bastante por la organización logística internacional.

“Me he encontrado con personas que me han contado: hablé, gané y recibí los premios”, recordó Roger.