CIUDAD DE MÉXICO.- La actriz mexicana Natasha Dupeyrón enfrentó un momento complicado en un aeropuerto nacional cuando el personal de la aerolínea le negó el embarque hacia Estados Unidos. A pesar de tener todos los papeles en orden, un detalle administrativo relacionado con su lugar de residencia originó una situación que ella calificó como arbitraria y discriminatoria. Este caso, que se volvió tendencia en pocas horas, ha generado un debate urgente sobre los derechos de los pasajeros que viajan con animales de asistencia.
¿Qué pasó con Natasha Dupeyrón en el aeropuerto?
Natasha Dupeyrón utilizó sus plataformas digitales para narrar en directo lo sucedido. Según Infobae, la actriz estaba en el aeropuerto lista para tomar un vuelo de Viva Aerobus rumbo a Estados Unidos, acompañada por Apolo, su perro de servicio. Según su relato, tenía todos los requisitos exigidos: cartas médicas vigentes y certificados de vacunación completos.
No obstante, al momento de hacer el check-in, el personal de la aerolínea le impidió abordar. La razón principal fue que sus documentos médicos estaban escritos en inglés, algo que la actriz atribuyó a que reside habitualmente en Estados Unidos.
¿Por qué fue un inconveniente tener los documentos en inglés?
Según lo relatado por Dupeyrón, la negativa se fundamentó en una interpretación estricta de los requisitos por parte del personal en el mostrador. La actriz explicó que, aunque la documentación era válida y completa, el idioma en que estaba redactada se convirtió en una barrera injustificada.
“¿Desde cuándo el lugar donde vives determina tus derechos como pasajera?”, preguntó la actriz durante la transmisión. Además, denunció una aparente desigualdad en la aplicación de las normas: según su relato, otra pasajera con un animal de servicio y documentos en español —por residir en México— pudo abordar sin problemas.
¿Qué son los perros de servicio y qué requisitos deben cumplir?
Los perros de servicio son animales adiestrados para realizar tareas específicas que apoyan a personas con discapacidades físicas, mentales o condiciones de salud como ansiedad, trastorno de estrés postraumático o enfermedades crónicas. No son mascotas, sino dispositivos médicos vivos.
En vuelos comerciales, las aerolíneas están obligadas a permitir el acceso de estos animales siempre que el pasajero presente la documentación que avale la necesidad del animal y su estado sanitario. Esta documentación usualmente incluye una carta médica firmada por un profesional de salud y los registros de vacunación.
El problema, como mostró este caso, es que no hay un criterio uniforme entre aerolíneas respecto al idioma o formato específico de estos documentos.



