CIUDAD DE MÉXICO.- Cuando un filme acumula más conflictos detrás de cámaras que en su argumento, el desenlace suele ser impredecible. Esto sucede con Scream 7, la más reciente entrega de la saga de terror que ha perdurado por décadas pese a cambios en el elenco, directores y el paso del tiempo. Lo que se esperaba fuera una producción clásica de la serie se transformó en una historia llena de tensiones industriales.
La película se estrena en cines este 27 de febrero con una carga atípica: es la peor valorada por la crítica especializada en toda la trayectoria de la saga. Según el sitio Rotten Tomatoes, Scream 7 alcanza solo un 42% de aprobación basada en 45 críticas iniciales. Este porcentaje la coloca por debajo de Scream 3, que hasta ahora tenía el puntaje más bajo con un 45%.
Sin embargo, lo más curioso es que el público pareciera estar dispuesto a pasar por alto esas valoraciones. Los expertos en taquilla estiman que la película recaudará más de 50 millones de dólares en su fin de semana de estreno, superando así el debut de Scream 6 y posicionando esta entrega como un éxito comercial inmediato.
Para comprender las críticas negativas es necesario observar lo ocurrido detrás de cámaras. La producción de Scream 7 enfrentó una serie de eventos que cambiaron radicalmente la película que originalmente se tenía planeada.
El primer impacto fue el despido de Melissa Barrera, quien interpretaba a Sam Carpenter en las dos películas previas. La decisión de Paramount respondió a las publicaciones de la actriz en redes sociales relacionadas con el conflicto en Gaza, lo que provocó controversia y dividió a los seguidores de la saga.
La salida de Barrera provocó una reacción en cadena:
En medio del desorden, Paramount apostó por el origen de la franquicia. Kevin Williamson, el guionista original de la primera Scream, fue contratado para dirigir. Además, aseguraron el regreso de Neve Campbell, quien había rechazado participar en la entrega anterior por desacuerdos salariales.
¿Cuál fue el costo para rescatar la producción de Scream 7?
Las reescrituras, modificaciones de último momento y contrataciones urgentes elevaron el presupuesto final a 45 millones de dólares. Este monto supera el gasto de las dos entregas anteriores, pero se mantiene dentro de los parámetros de películas de terror con alto presupuesto.
El salario de Neve Campbell fue uno de los mayores gastos. La actriz cobró 7 millones de dólares por volver a interpretar a Sidney Prescott, una negociación que el estudio evitó en la entrega anterior y que esta vez tuvo que aceptar para contar con un rostro familiar que sostuviera la franquicia.
¿Por qué el público está interesado en Scream 7 a pesar de las malas críticas?
La taquilla proyectada contradice cualquier lógica desde el punto de vista crítico. Los especialistas explican este fenómeno desde diferentes perspectivas.
Primero está la nostalgia. El regreso de Neve Campbell funciona como un ancla emocional para los seguidores de la saga original. Sidney Prescott es el ícono de Scream, y su ausencia en la sexta entrega fue señalada por muchos fans como una ausencia difícil de superar.
En segundo lugar, la controversia. El despido de Melissa Barrera provocó protestas durante la premiere en Los Ángeles, con llamados al boicot. Pero en la industria del entretenimiento, la polémica también genera interés. El público quiere descubrir qué ocurrió con la película que estuvo a punto de cancelarse.
En tercer lugar está la tradición de la saga. Scream siempre ha jugado con las reglas del género y las expectativas del público. Incluso con críticas negativas, los fans fieles acuden a las salas para completar la experiencia y formarse su propia opinión.


