CIUDAD DE MÉXICO.- La pérdida de un ser querido suele ser un momento doloroso, además de íntimo y familiar. No obstante, para los hijos mayores de José José, la partida del cantante se convirtió en un complicado viaje lleno de silencios, puertas cerradas y trámites confusos en un país extranjero.
Más de cuatro años después del fallecimiento del “Príncipe de la Canción”, ocurrido el 28 de septiembre de 2019 en Homestead, Florida, su hija mayor, Marysol Sosa, ha dado un testimonio conmovedor. En una entrevista para el podcast de Melo Montoya, retomada por medios como Infobae, Marysol reconstruye las horas más difíciles que vivió junto a su hermano José Joel.
Su testimonio no solo pretende esclarecer los hechos, sino también mostrar las profundas heridas familiares que marcaron los últimos días del ícono mexicano y la complicada situación legal que enfrentaron para darle el último adiós.
¿Por qué los hijos de José José no pudieron verlo de inmediato?
La confusión inició incluso antes de que Marysol y José Joel abordaran un avión rumbo a Miami. Según cuenta la cantante, el 29 de septiembre de 2019 celebraba el primer cumpleaños de su hija Elena. En medio de la celebración, José Joel se acercó para darle la noticia: su media hermana, Sara Sosa, había llamado para avisar que su padre había fallecido.
Lejos de aclarar la situación, Marysol describe la llamada como un momento de alta tensión y escasa información. Según su relato, Sara Sosa repetía insistentemente la frase “ya se murió” sin ofrecer detalles sobre la ubicación del cuerpo, la funeraria o los pasos a seguir. Tras esa llamada, la comunicación se cortó y Sara dejó de responder.
Este primer silencio desató la ansiedad. Al llegar a Estados Unidos, los hermanos Sosa enfrentaron una realidad desconcertante: nadie confirmaba el paradero de los restos de su padre. La falta de comunicación directa entre las partes involucradas generó un vacío informativo que complicó los trámites funerarios.
Su recorrido en hospitales, funerarias y la policía
Al pisar suelo estadounidense, Marysol y José Joel se dirigieron al Consulado de México en busca de ayuda. Sin embargo, el apoyo diplomático no fue suficiente para superar los obstáculos encontrados.
El proceso fue agotador y lleno de contradicciones:
Este bloqueo legal y familiar se extendió por cinco días. Para los hijos del cantante, esos días fueron una montaña rusa emocional: la frustración de no poder realizar el rito de despedida y la incertidumbre sobre el destino final de los restos de su padre.
El último adiós: ¿Cómo alcanzó la paz Marysol Sosa?
Tras casi una semana de gestiones, silencios y estrés, Marysol Sosa finalmente pudo tener acceso a los restos de José José. El momento, lejos de ser un encuentro familiar en paz, se vivió en la más absoluta intimidad y bajo una gran tensión acumulada.
En su testimonio, Marysol menciona que, frente a la adversidad y la falta de control sobre la situación, se refugió en la fe. Estar frente a su padre fue un instante liberador. La cantante decidió orar en voz alta, usando la plegaria como un medio para enfrentar el dolor y despedirse a su manera.
Este acto privado le permitió cerrar una etapa que la burocracia y el conflicto familiar le habían impedido concluir durante días.



