CIUDAD DE MÉXICO.- Verónica Castro fue ingresada nuevamente al hospital el 14 de enero de 2026 como parte de un procedimiento médico planificado para tratar complicaciones de salud que arrastra desde hace varios años. La información fue revelada por la periodista Pati Chapoy en el programa Ventaneando, donde se aclaró que la actriz y conductora tomó la decisión de internarse siguiendo las indicaciones de sus médicos para someterse a un cuidado intensivo.
Este ingreso no se debe a una emergencia reciente, sino a la necesidad de estabilizar su estado físico y continuar con un tratamiento especializado derivado de un accidente ocurrido hace más de veinte años, cuyas secuelas persisten.
¿Cuál fue el motivo de la hospitalización de Verónica Castro en enero de 2026?
Según lo comunicado en televisión, su equipo médico recomendó la hospitalización como parte de un plan integral de atención. El propósito es aplicar terapias intensivas para controlar y mitigar las secuelas físicas que ha enfrentado durante años. La actriz aceptó el ingreso preventivamente, con la intención de evitar complicaciones mayores y mejorar su bienestar.
Este tipo de hospitalizaciones forman parte de un seguimiento constante debido a la complejidad de su historial clínico.
El incidente durante Big Brother VIP
Los problemas de salud de Verónica Castro se originan en 2004, durante la final del reality show Big Brother VIP. En esa transmisión, la presentadora realizó una entrada montando un elefante como parte del espectáculo. El ruido, las luces y la reacción del público alteraron al animal, provocando que la conductora cayera frente a las cámaras.
Aunque en ese momento el accidente pareció controlado, con el tiempo se hicieron evidentes las consecuencias físicas.
Lesiones que afectaron su salud
Después del accidente, los médicos identificaron daños importantes que modificaron permanentemente su estado físico:
La vida de Verónica Castro con estas secuelas
En entrevistas anteriores, la actriz ha hablado abiertamente sobre las dificultades de vivir con problemas de salud crónicos. Ha señalado que enfrentar el día a día bajo estas condiciones es uno de los mayores desafíos de su vida, ya que el dolor y las limitaciones afectan tanto su estado físico como emocional.
Estas declaraciones permiten comprender por qué los tratamientos no son eventos aislados, sino parte de un proceso prolongado.
Un tratamiento sin pausa
La hospitalización de enero de 2026 debe interpretarse como una fase más dentro de un proceso continuo de recuperación. Las terapias especializadas buscan estabilizar su condición, disminuir molestias y prevenir un agravamiento. No se trata de un accidente nuevo ni de un diagnóstico reciente, sino de la atención constante que requiere una lesión de larga duración.
Hasta ahora, no se ha reportado ninguna complicación adicional ni un pronóstico diferente al ya conocido.


